domingo, 28 de marzo de 2010

Algo huele a podrido. Jasper Fforde (2)

'... cada libro que posees, cuando está en reposo, está totalmente en blanco, con quizá sólo un cuidador descrito toscamente en la página noventa y siete, sentado junto a un brasero resplandeciente, calentándose las manos, bebiendo una taza de té y sumido en sueños de grandeza, en los que, si estudia verdaderamente mucho en la Escuela de Personajes de San Tabularasa, algún día podrá combatir con alienígenas del espacio en el cuadrante gamma a bordo de una novela de ciencia ficción de dudosa calidad.'


Jasper FFORDE: Algo huele a podrido.

Algo huele a podrido. Jasper Fforde (1)

'No es por casualidad que sólo puedas tener abiertas dos páginas frente a tí cuando estás leyendo un libro porque, si pudieras leer tres páginas más adelante, verías a los ocupantes del libro intentando prepararse frenéticamente para la inminente escena y, si pudieras mirar tres páginas más atras, verías cómo se desmontan los decorados y se envían hacia otros libros donde los necesitan -de hecho, he descubierto que sólo hay doce pianos en la ficción y es necesaria toda una brigada especial de expertos en la logística de la narrativa con piano para comprimir y enviar esos instrumentos a través del espacio intergéneros allí donde se les necesita a continuación. En esta zona "postlectura" los personajes se relajarían y se felicitarían mutuamente por una escena bien interpretada...'

Jasper FFORDE: Algo huele a podrido.

lunes, 23 de noviembre de 2009

El tesoro de Sierra Madre. B. Traven (1)

Cualquiera deseoso de trabajar, con un serio propósito de hacerlo, sin duda alguna puede encontrar trabajo. Sólo que no hay que solicitatarlo de quienes aseguran tal cosa, porque ellos nunca tienen ninguno que ofrecer ni conocen a nadie que sepa de una vacante. Precisamente por eso dan tan generosos y fraternales consejos, con lo que también ponen de manifiesto su desconocimiento del mundo.